Lacie
Mago de Sangre

Registrado: 17 Apr 2010 Mensajes: 4 Promedio por Día: 0.01
Ubicación: Lunatic Town
Soberanos
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Estado: Desconectado
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Publicado: 27 Apr 2010 10:12 pm Título del mensaje: Ficha de Lacie
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L a c i e
Nombre:
• Lacie
Edad:
• 20 años
Sexo:
• Femenino
Tendencia Sexual:
• Hetero
Descripción Física:
• De contextura delgada, altura normal a su edad. Cabellos de un color rubio, casi platinado, liso desde el comienzo, llegando al final se van ondulando sutilmente, casi no se notan. Ojos de un calor carmín aterciopelado, que parecen cambiar de color con la luz del atardecer reflejados en ellos. Piel blanca, cuyas mejillas siempre se muestran delicadamente sonrosadas, eso es natural en ella. Rostro fino y simétrico.
Descripción psicológica:
• De gran valentía, no dudaría en ir ayudar a alguien que está en su camino, tampoco es de esas que se vanagloria con sus victorias, es indiferente ante ello. Parece ser muy madura, muy amable y sumamente educada. No tiene ni una pisca de timidez al conocer a alguien.
Las expresiones que hace siempre son divertidas, parece torpe en algunas ocasiones pero a la hora de la verdad (en la lucha) puede ser muy útil. A pesar de su aspecto delicado es muy fuerte, con un carácter bastante terco cuando se le llega a conocer en realidad; cuando se le ocurre no para hasta conseguirlo.
Raza:
• Humano
Clase:
• Mago
Especialización:
• Mago de sangre
Trasfondo:
• Mago
Lugar de procedencia:
• Pueblo de Lothering
Historia:
Hija de una humana y de un elfo, tal vez por eso gano la belleza y la sabiduría de esta especie elfica. No es de sorprenderse verla caminar por allí con un aura que embelesa a la mayoría. Eso sí de su padre gano aquella terca actitud y de su madre la simplicidad y el ser misericordiosa. Lamentablemente su madre, luego de que ella naciera, sufrió mucho, tanto que no pudo pasar mucho tiempo con su pequeña hija. Lacie siempre le recuerda acostada en aquella cama, mirándola sonriente, contándole historias a su pequeña hija, parecía llena de vida.
Su padre era una figura que nunca pudo conocer bien, al parecer el nacimiento de ella era un secreto para los de la otra especie. Ni estos se imaginaban que uno de los suyos había estado con una humana y que esta le había dado una hija, por lo que pasaba más tiempo allá que con ellas, pero siempre trataba de venir a verlas. Además amaba mucho aquella mujer que le había dado tan encantadora hija.
La vida de su madre se apago un otoño, Lacie tenía apenas 6 años y su padre estaba triste. No iba a dejar a su hija así, por lo que a esa edad le llevo a la gran torre de círculo. Apenas si entendía ella lo que pasaba, pero su padre veía en la pequeña un gran futuro, le dejo como único recuerda una espada, que apenas ella misma podía tomar a esa edad. Le pidió a los maestros que le cuidarán y que aquella espada le pertenecía. Ese fue lo último que recuerda de su padre, aquella tibia mano que sostuvo la suya cuando le dejo en la torre, donde se formaría como persona y maga.
“Una gran y talentosa Maga” Así era como sus muchos maestros hablaban de ella, aprendía con facilidad, capaz de hacer muchas cosas a tan corta edad. Los maestros y maestras que había tenido, duraban por lo menos un año o menos, es que a estos mismos ya no tenían que más enseñarle.
Muchos decían que se convertiría en un “cambiaformas”, por su gran talento al saber tanta magia y el uso tan preciso que les daba ante cualquier problema. Sin embargo, algo hizo –tal vez la aburrida magia común- que se interesara por la magia prohibida. Ella estaba completamente consciente de lo que traería si pasará eso, pero ella quería saberlo, tenía una gran curiosidad pero era precavida ya que había escuchado sobre lo que le pasaba a aquellos que obtenían aquella magia.
No tuvo problemas en pasar la prueba del velo, claro ninguno de sus maestros se sorprendió ante ello, sabía que aquella chica podría pasarlo sin ningún problema. Muy pronto pudo salir del lugar, era feliz, por fin vería el mundo tal cual era, siempre había escuchado cosas de allí afuera, había salido a veces pero no lo suficiente lejos de aquella torre que había sido su hogar y escuela. Ahora, ya graduada, podía viajar mas lejos y hacer lo quisiera.
Paso un tiempo, tal vez meses cuando sus ojos encontraron la primera prueba de aquella ya olvidada magia negra, fue en un pueblo pequeño de nombre desconocido, que no aparecía dentro de la lista de los mas importante. Era un simple pueblucho con poca gente viviendo allí, la mayoría ancianos ya.
Se intereso, tenía curiosidad por aquello que llamaba “Magia de sangre”, mas no supo cuando y como ya estaba buscando el origen de aquello. Una persona se dio cuenta, un hombre ya de edad que se quedo atraído ante la juventud de aquella muchacha, aquel hombre sabia de magia, sobre todo sabia magia de sangre. Había intentado controlar la mente de la muchacha, pero no pudo.
Un juego. Comenzaron un juego, él quería una aprendiz, ella quería aprender más, pero tampoco quería caer bajo la tentación de aquellas fuerzas oscuras. Fue su maestro, un maestro que tampoco duro mucho, estaba anciano ya casi a punto de morir. Además de que le había enseñado todo lo que sabía acerca de aquella magia, pero había un precio para tan peligrosa magia, cuando los de la torre se enteraran tal vez comenzara a ser perseguida por ahora todo era tranquilo y cuando el anciano murió, sus recuerdos también lo hicieron. Nadie más sabía de aquello.
Paso por muchas dificultades antes de poder salir de aquel pueblo, trabajo unos días para ganar dinero como cualquiera y se fue de allí.
Lacie no era ninguna tonta, sabía muy bien que el tener ese tipo de poder le acarrearía muchos problemas, pero estaba orgullosa de tenerlos. Así que ocultaba su poder o lo usaba al mínimo (si los llegaba a usar trataba de hacerlo sin llamar mucho la atención). Así que cuando, por fin se vio libre de estudios y de obligaciones parecidas, empezó su vida como una persona normal, como una humana mas. Comenzó a aprender lo que era verdaderamente vivir. Claramente sin desligarse de la magia o seguir leyendo y aprendiendo sobre ella, pero ahora de una manera libre, sin tener a sus maestros encima para saber sobre lo que estaba estudiando, además de interesarse por otras cosas, como el aprender usar su espada y trabajar como alguien corriente. Actualmente esta en Denerim, pero de seguro muy pronto cambiara aquel lugar, no le gusta estar mucho tiempo en un solo lugar.
Dato extra:
- La espada que le dio su padre es un regalo para ella, cuya propietaria es ella misma. Unas inscripciones elficas le decoran. Usualmente no la usa, por lo que pasa envuelta en una tela de seda de color azul, amarrada a su espalda. No la muestra mucho tampoco y está aprendiendo a usarla poco a poco (es una novata aún en este tipo de estilo). Ama esa espada, siente que su poder mágico es más fuerte estando cerca de ella, aunque tal vez solo sea su imaginación al pensar que una vez le perteneció a su padre.
- Tiene gran interés por aprender mas y todo que pueda, sobre la magia prohibida, aunque no se le note en el exterior aquel gusto tan extravagante y oscuro que tiene.
Imagen: _________________
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